Háblame par que te entienda

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Adaptar la comunicación a las fases evolutivas de los niños/as

Para comunicarnos adecuadamente con los niños/as, necesitamos previamente conocerlos, tener en cuenta su momento evolutivo, su desarrollo madurativo y su personalidad. Sabiendo que cada niño/a es único, diferente e irrepetible, y teniendo en cuenta las necesidades propias de la etapa evolutiva en la que se encuentra, podremos guiarnos eficazmente en el proceso de alcanzar la calidad en nuestra comunicación.

 

La comunicación con el niño/a de 3-4 años.

Es el descubrimiento del “yo” como persona diferenciada e independiente del entorno que una vez se descubre empieza a mirar a su alrededor, descubriendo así a los otros, aprendiendo a relacionarse con ellos.

Es el período en el cual hay que aprovechar sus “¿por qué?” y sus “¿cómo?” para favorecer la comunicación. El niño/a se contenta con las respuestas cortas y concretas, porque son las que entiende; utiliza un lenguaje variado para ampliar su visión del mundo. En este período es cuando se han de empezar a transmitir sus límites actuando con el ejemplo, con paciencia y buen humor y utilizando mensajes claros y límites firmes. Es la edad de comunicarse a través del juego, de confiarle pequeñas tareas que estará gustoso de realizar porque forjan su identidad personal y su creciente sentido de autonomía.

 

La comunicación con el niño/a de 5 años.

Nos encontramos en esta edad a un niño/a más tranquilo, que le gusta hacer siempre lo mismo, que asume gustoso responsabilidades, que imita a los adultos, que desea hacer las cosas bien y que empieza a captar el sentido de la obediencia, buscando apoyo y guía en sus padres/madres/tutores/as. Es un niño/a que sabe escuchar y reconoce sus errores.

A los cinco, el niño/a necesita motivación para hablar y expresar sus sentimientos. Es un niño/a que entiende las órdenes sencillas y es capaz de pedir ayuda, que necesita sinceridad en las respuestas adultas y le estimulan las historias que despiertan su imaginación. Es la etapa por excelencia de enseñarle a atender a los demás y renunciar a sus propios intereses, olvidarse un poco de  estar “mirándose el ombligo”.

 

La comunicación con el niño/a de 6 años.

El niño/a de seis puede mostrarse muy enérgico en algunos momentos y en otros rechazar cualquier esfuerzo. Es un niño/a algo desconcertante, tranquilo y agitado, dulce y violento. Con gran avidez de curiosidad, afanado en aprender, interesado en nuevos conocimientos.

Es un niño/a que necesita paciencia, con el cual hay que mantener un cierto nivel de exigencia, sin esperar gran cosa de las normas que le impongamos, porque no va a hacer mucho caso de las razones que les demos, pero no obstante, es un niño/a que necesita límites firmes y cordiales y que se apliquen consecuencias.

 

La comunicación con el niño de 6 a 10 años.

En este período el niño/a empieza a ampliar su círculo social, relacionándose con otros niños/as, cambiando su vida de fantasía por una más real. Son niños/as más estables y tranquilos, centrados en sus actividades, demandantes de un espacio personal y privado.

La comunicación a estas edades pasa por educar en la reflexión, en el pensar antes de actuar, en fomentar la toma de decisiones y ayudarles a que las realicen, en alentarles la sociabilidad y respetar sus espacios de comunicación con su grupo de iguales: sus amigos/as.

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